Yo, el copywriter

YO, EL COPYWRITER

El otro día surgió el tema sin más. No sé ni cómo ni de dónde, pero lo que sí sé es que estaba tan tranquila escribiendo, como suelo hacer día sí, día también; y las palabras COPY y WRITER llegaron a mis oídos. Y además la discusión es buena, porque justamente debatían sobre ello compañeros de empresa a quienes les afecta esta parte, pero en menor grado que a otros colegas de mi propio sector, el de producción, que pululaban por allí prestando menos, que más atención. Pero es que ellos ya tienen suficiente con su trabajo. Volviendo al grupo de discusión, os presento a una selecta tropa de los comerciales de mi empresa debatiendo sobre que significaba la palabra copy. Una vez descubrían que respondía a una figura dentro de la empresa, entonces el proceso iba más allá y llegaban al siguiente punto: qué hacia esa persona que supuestamente ejerce de copy y qué significaba para el trabajo que realizamos en OnlineValles su figura.

Obviamente, yo estaba a las mías, pero no pude evitar ampliar el radar de “mis antenas parabólicas” para tratar de descubrir a cuento de qué venía ello y, efectivamente, si hablaban de mí. ¿Por qué de mí? Para nada soy egocéntrica, pero como periodista y redactora de contenidos que soy (digamos), oír esa palabra hizo saltar todas las alarmas.

¿A qué conclusión llegaron mis compañeros? La verdad que las barbaridades que se dijeron fueron varias, y no me extraña porque en realidad ellos tampoco están por la labor de profundizar en la tarea que realiza cada uno de todos los integrantes de la empresa. Conocerlas más o menos por encima sí, pero la verdad, yo tampoco me he interesado (y no lo digo con vocación despectiva) por lo qué hacen o dejan de hacer ellos cuando salen por la puerta y regresan horas después. Al final lo que me importa, ahora sí siendo un poco egoísta, es que consigan clientes para la empresa con los que yo luego pueda trabajar. Y he aquí el tema central del que quiero hablar hoy, porque ya que el otro día surgió y se habló largo y tendido sobre ello, dejaremos las cosas claras. Para quiénes estéis interesados y para que mis propios workmates se apliquen un rato a leer y entender, por fin, qué trato de pintar yo aquí (digo “trato” porque soy consciente que me queda mucho camino por recorrer en el campo del marketing digital) y la faena que realizo.

copywriter - barcelona

http://guillewriter.com

Así que empecemos. Lo primero a aclarar, ¿qué es un copy? Digámosle copy o copywriter. Al fin y al cabo la segunda no deja de ser la suma de la primera con un pequeño añadido que, a mi entender, viene a terminar de definir la idea de las cosas que hace un copy, “write”, es decir, escribir.

A grosso modo y resumiendo la idea, hablamos de copywriter cuando nos referimos a la persona que se dedica a redactar textos, escribir especialmente contenidos atractivos y atrayentes para el lector. Los copywriters son los responsables del contenido de las piezas publicitarias como pueden ser banners, mailings, sitios web, etc.

La idea del copywriter, pero, se encuentra en fase de metamorfosis constante. El origen de los copywriters o “copys” proviene de la rama de la publicidad. Son, pero eran más que nada en un principio, los encargados de redactar los eslóganes de los anuncios publicitarios. Un reclamo que atrajera la atención y transmitiera el mensaje con la reacción que el cliente quería generar entre su público. Hoy esto sigue siendo así, pero se está procediendo, también, a esa transformación hacia otros perfiles que quizás no sean tan lejanos al concepto de copywriter: bloggers, community managers, ponentes, documentalistas…

El copywriter, como profesional, se ha vuelto esencial en la actualidad de las empresas digitales. Toda la parte escrita de cada proyecto recae, principalmente, sobre él. Uno de los objetivos primeros del copy es lograr hacer comercial un producto. Componer la presentación, tanto de productos como de servicios, de la empresa o negocio, y darle valor, proporcionando capacidad crítica y claridad en las ideas, desarrollándolas utilizando el lenguaje adecuado, específico para el target al que va destinado y que, así, consiga persuadir al público objetivo.

Mediante las técnicas propias, conocidas como copywritting, el copy o copywriter, consigue ese objetivo. ¿Y qué técnicas son esas?

copywriter - barcelona

www.sozocopywriting.com/

 

¿Os gusta cocinar? Si más o menos os defendéis en la cocina, no es tan difícil realizar un símil para explicaros la importancia de desenvolverse bien en este mundo de la “escritura” online. Un buen plato de pasta. Esa degustación de origen italiano que gusta a pequeños, medianos y grandes. El ingrediente principal es sencillo de elegir: macarrones, espaguetis, espirales… Solo hay que decidirse por uno. Pero, ¿qué hacemos con un plato repleto sólo de pasta? Le falta algo para ser un buen plato con consistencia y digno de presentar para saborear. Ese punto de calidad y distinción nos lo ofrecerá la salsa. Sin ese aliño, echamos en falta el plus que da gusto, incluso presencia, al plato.

Una salsa compuesta por:

Salsa de tomate: técnicas del copywritting, escritura atrayente y persuasiva: títulos, subtítulos, keywords,…

Carne picada: posicionamiento SEO, la “chicha” estructural que debe organizarse en la mente del copywriter para desarrollar el contenido y posicionar el contenido (producto/servicio).

Queso: el toque final del plato, la guinda del pastel que debe responder a la utilidad de lo desarrollado para que sirva finalmente a los usuarios o clientes. Si no nos es útil la información, ¿qué?

Aquí nace la importancia de adaptación actual del copywriter. Ya no hablamos sólo de que escriba y elabore un contenido de buena calidad (pasta), sino de que tenga la concepción global de todos estos ingredientes (salsa) para garantizar el éxito. Si falla el copywritting y no se elabora buen contenido, quizá no lleguen a leernos. Puede que sí se lea, pero si falla la estrategia SEO, no posicionaremos en Google y no traerá tráfico, no compartimos, no nos damos a conocer. Y ya, por si no hay suficientes cosas a tener en cuenta dentro la esa elaboración y trabajo del copywriter: conseguimos un contenido de calidad, visible y que genera tráfico, pero no es útil y no ayuda a convertir los objetivos prestablecidos.

Vale que lo primero que buscan los “jefazos” y los publicistas puros y diseñadores es atraer. La típica frase de “una imagen vale más que mil palabras”, pero hay algo que si lo vale: los argumentos. Y ahí es donde entran en juego las armas del copywriter. La verdad, es que se está perdiendo la “cultura del concepto” en las agencias y empresas.

A veces parece que se nos olvida, pero, valga la redundancia, al final, ¿qué solemos recordar de la cosa más simple (mentira, pero es un decir) de cualquier spot publicitario? Las palabras. Anuncios muy buenos se gravan en nuestra memoria, pero más lo hacen los eslóganes sobre los que se sustentan los mismos.

Si digo: ¿Te gusta conducir?, ¿Compartida la vida es más?, ¿Destapa la felicidad? Seguro que todos habéis pensado en las tres marcas que simbolizan y transforman estas palabras en una imagen, pero lo habéis hecho a partir de las palabras. ¿Son o no importantes, entonces?

Estoy totalmente de acuerdo en que la imagen vende, y mucho, especialmente en determinados sectores y productos, pero dejadme que, ya que soy más de letras que de imágenes, os remarque la importancia de los copys y de la verdadera función que realizan en toda empresa. Sin su grandes parrafadas, que describen la marca (servicio o producto), organizadas siguiendo sus propias estrategias, ¿dónde estarían éstas mismas? Porque, al fin y al cabo, ¿qué buscamos en los buscadores web? Puede que, ¿contenido? Me parece que básicamente, sí. Si hay alguien en la estructura clásica de agencia acostumbrado a trabajar con las palabras, ya sabéis de quién hablamos. Ahora bien, sin desmerecer a nadie. Todas las piezas forman el puzzle perfecto y sin el encaje de todas, el puzzle no se ve. Un engranaje que no funciona sin la colaboración y cooperación de todos.

Hay muchas y muy ricas formas de expresión para comunicar y comunicarnos, pero la palabra es y seguirá siendo una herramienta imprescindible. Vehículo de historia y tradición. En el mundo de hoy, seguro, nunca por sí sola, pero tampoco creo que sin ella.

Espero que esto os sirva para clarificar la idea del copywriter que se tiene y el trabajo que realiza, que no es que se menosprecie, pero que a veces (creo, por lo visto) no se tiene en merecida consideración. No por ser copys, copiamos. Alguna de las perlas que soltaron mis compañeros, al contrario, nos esforzamos por demostrar nuestra valúa. Espero que ahora, después de leerlo, cambien su opinión y entiendan mejor mi humilde posición en la empresa. Yo por mi parte trataré de interesarme más por la suya, va 😉

copywriter - barcelona

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