El webrooming se come al showrooming

El boom del showrooming fue una de las cosas que llevó a muchas tiendas y cadenas de retail, a lanzar sus propias tiendas online para intentar redirigir ese tráfico de consumo. Paralelamente, surgió el webrooming, la práctica de mirar en internet lo que se quería comprar para hacer un estudio previo, e ir preparado antes de comprar offline.

Las decisiones de compra de los consumidores se basan en muchos factores hasta llegar a comprar un producto, de hecho conocer estos factores es el objetivo de cualquier vendedor. Las marcas han tenido que investigar y aprender los procesos de compra de los usuarios, para conseguir optimizar los procesos de venda y conseguir, así, los mejores resultados.

La forma de consumir está cambiando y los procesos de compra de los clientes también. Los consumidores compraban online, pero antes iban a las tiendas a probar los productos que les interesaban y después decidían si comprarlo en tienda o comprarlo online, ya que en la red era mucho más barato pero no querían comprar el producto sin verlo primero físicamente, lo que llevaba al cliente a las tiendas. Era el momento del nacimiento del showrooming, un proceso de consumo que las tiendas recibieron como una gran amenaza y no dejaban de señalar que era absolutamente injusto este tipo de consumo, ya que las tiendas físicas hacían todo el gasto asociado a mostrar el producto, pero otros se embolsaban el premio.

Women shopping for clothes

El webrooming o la salvación del consumo en tiendas físicas

Contrariamente al showrooming aparece el webrooming, también conocido como ROPO (Research Online, Purchase Offline), que consiste en buscar los productos online, que luego se adquieren en las tiendas físicas. Una práctica que nace para evitar riesgos asociados a la compra.

Ya sea a través de tácticas como vendedores bien capacitados, selecciones en tiendas físicas de órdenes hechas en línea, en tiendas con wi-fi o descuentos directos en un Smartphone, invitando a los compradores a comprar en línea, el webrooming está creando oportunidades en el comercio minorista.

Cute young woman holding a colorful shirt

¿Por qué los clientes prefieren el webroom al showroom?

La práctica es cada vez más popular y es, además, muy poderosa a la hora de marcar las decisiones de compra de determinados grupos generacionales. Para los jóvenes, el webrooming es cada vez más habitual. Un 50% de los millennials, según datos de un estudio de Urban Land Institute, mira online toda la información sobre los productos que le interesan antes de comprarlo en una tienda física (y frente a esa cifra solo un 11% practica el showrooming, el proceso a la inversa). Investigan online antes de comprar zapatos, equipamiento deportivo y, sobre todo, productos de electrónica.

Un 89% de los consumidores hace webrooming, pero solo un 40% hace showrooming. Otros factores que mueven al consumidor a practicar el webrooming son que el cliente no quiere pagar gastos de envío, no quieren esperar la entrega del producto, prefieren ir a la tienda a tocar y sentir el producto antes de comprarlo y preguntar al vendedor todo lo que necesiten saber sobre el producto.

El peso del webrooming en las fechas señaladas

El peso y la importancia del webrooming crece en fechas especiales, como Navidad, en las que se el consumo se dispara por completo. Son fechas en las que se espera, además, comprar cosas destacadas, como regalos concretos para cada persona. Según un estudio de Rubicon Project, el 61% de los consumidores está completamente seguro de que hará webrooming antes de comprar los regalos de Navidad (un 21% aún no lo tiene claro y solo un 17% está seguro de que no lo hará).